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Latidos, corazón y talento



La vida se compone de latidos, escúchalos y encontrarás el camino

Sí, la vida late cuando le hacemos caso al corazón y a lo que nos va diciendo, cuando le ponemos el ritmo que nos marca ese duendecillo que llamamos instinto.

A eso y al whatssap. Sí, no se me "fue la pinza" ni he perdido el hilo al decir esto. Hoy quiero contar una historia propia, la de un latido que lleva a un impulso  y que acaba con  los "¿y si...?" que te dejan las cosas sin hacer, por intentar. Y esta es la historia...

Un buen día de no hace mucho encontré una foto de Virginia, antigua compañera de asuntos académicos, en mi lista de contactos. Y dije: "!!!Ostras!!! ¡¡Pero qué bonito!!"  ¿Por qué? Por esto...


Virginia mostrando su impresionante trabajo sobre sí misma

En su "estado" (cosas del Whatssap) ponía "Vir make up, maquilladora profesional". Queda claro porqué ¿no?. ¿Queremos más? Pues esto:
 

Así trabaja Virginia, foto by ( miren la PD final)


Pues bien, tenía clarísimo que iba decirle que me encantó su trabajo y que quería hablar/escribir sobre su historia. La última vez que nos vimos (hace ya más de seis años) ella gestionaba una empresa de cosméticos on line, pero no sabía de este talento suyo. Total, ya se sabe, uno coge a los impulsos y les pregunta un par de cosas antes de hacerles caso, no vaya a ser que opten por el camino menos sensato. Incluso hice una mini encuesta recabando opiniones. Pero nada, yo tiré “pa´lante” en contra de todo pronóstico y opinión, contacté con ella y le dije que me gustaría hacer lo que estoy haciendo, escribir sobre ella: una mujer valiente y emprendedora. 

Voy a resumir la historia y me voy al desenlace, sólo decir que a mi osada pregunta Virginia me responde que sí, que estaría en Madrid el fin de semana del 3 de noviembre  para hacer una editorial y que si me apetecía verlo. En ese momento, claro, te acuerdas de los astros, el destino, lo inexplicable (una escéptica en creencias extrasensoriales como yo...), tenía ganas de saltar y brincar por esos maravillosos giros que da la vida, cuando todo se alinea y fluye. "¡Pues claro!", dije yo. Y nos vimos, en la Calle Gran Vía, en el salón del lugar donde se estaban hospedando (sí, "estaban" ahora diré quienes y seguimos hablando de latidos). Fue como haberla visto antes de ayer, igual, la misma sensación de cuando afrontábamos aquellas tediosas clases (para mí) y charlábamos los compañeros en los pasillos. Fue un encuentro familiar, cercano.

Y ahora quiero contar con todo detalle lo que fue ocurriendo, para mí ha sido como haber vivido parte de un sueño (colectivo) en aquel escenario años cincuenta que ofreció el dueño del hospedaje.

Primero contar qué es esto que ella llamó tan naturalmente "editorial". Es un reportaje fotográfico que gira en torno a un tema previamente elegido, a partir de esa idea se comienza a armar un puzle en el que, entre otras cosas, se busca el escenario o localización, el estilismo, cosa nada fácil, mucho ingenio, talento y largos recorridos para conseguirlo, y la modelo elegida para vestirlo, darle cuerpo. En esto muchos dejan lo mejor de sí y lo dan todo, y estos muchos son (los enumeraré en el orden de llegada a aquel salón que recuerdo): 

  • Virginia y Jéssica, maquilladora y directora en Garibaldi Models Agency respectivamente, from Gran Canaria
  • Betsabé Borcha, diseñadora, y Vladimir, paparazzi ocasional ;), from Santa Cruz de Tenerife
  • Charlotte, modelo y estudiante, holandesa para más señas
  • Alicia, en nombre de la firma Leyre Valiente, from Madrid
  • Carlos Teixeira y Diogo Pereira, fotógrafos, from Portugal
  • Israel, en representación de sí mismo, polifacético y elegante personal shopper, from Fuerteventura pasando por Madrid, donde vive actualmente

Bien, sigo. Virginia, un encanto, enseguida nos recibió y nos habló de su trabajo. Venían de Fuerteventura, de montar el local majorero de la agencia y hacer books para distintas modelos, 12 horas ininterrumpidas de trabajo diario luchando contra el viento, el cansancio, y finalmente nuevo éxito conseguido. “Y ya veníamos de hacer cinco books por día en la Las Palmas, diez días de intenso trabajo” cuenta. Sin tregua, de nuevo avión y a Madrid. Y allí estaban.

 Y allí estaba yo, tomando notas y sacando fotos que finalmente no salieron bien, la luz decía yo, ejem, qué fácil es echarle la culpa al artefacto en cuestión. En fin. Pero poco a poco el boli se quedó a un lado, el trabajo de aquellas personas me fue atrapando. La solemnidad del silencio de Charlotte mientras Virginia la maquillaba también en silencio, concentrada en la luz y en su paleta de colores, la presteza de Jéssica coordinado y manteniendo el equilibro de aquel milagro, y ejerciendo de peluquera para el estilismo de Charlotte. Carlos y Diogo, Diogo y Carlos, con su aparente aire desenfadado, su sentido del humor, atentos y presentes en aquel proceso creativo. Betsabé y Alicia también en silencio, atentas a lo que iba ocurriendo y a los detalles que iban a enmarcar sus vestidos, a aquel cuadro que entre todos estaban definiendo. Israel en sereno movimiento, atento al utillaje y los últimos retoques y contactos necesarios para conseguirlos. Y Vladimir, con su eterna sonrisa (¡¡canario!!) y su ojo despierto fotografiando lo que ocurría en aquel backstage silencioso. Los cálidos diálogos se sucedían en castellano, holandés, alemán, inglés, portugués, castellano y canario ;) da igual no saber el idioma, hablan los rostros y los corazones, las intenciones.

Sólo sé que llegué a las cinco de la tarde y que cuando salimos ya era de noche, habían pasado horas que a mí se me pasaron en un suspiro. Era la única que en aquél momento estaba ajena a la presión de la responsabilidad y del trabajo bien hecho, pude presenciar en primera línea la magia sostenida en el aire. Sólo puedo decir que estaba rodeada de grandes. Y me sabía tremendamente afortunada de estar allí viviendo aquello, surgido de la nada, de la forma más espontánea.

¿Y por qué grandes? Por el amor dedicado a su trabajo, porque a mí me enseñaron un par de lecciones importantes, y me regalaron la posibilidad de tirar abajo muchos prejuicios y mitos. Y esto quiero escribirlo bien alto y claro. Voy a hablar de cada uno de ellos, de las modelos, las agencias, los diseñadores y los fotógrafos de moda. Y empiezo…


LAS MODELOS…

… el mayor de los tópicos. Señores y señoras, Charlotte es rubia con la cabeza muy bien amueblada, estudia económicas en Madrid, habla 3 idiomas (que escuchase yo) y es una profesional como la copa de un pino, espero que puedan ver las fotos cuando se publiquen, la majestuosidad de su paso aplastaría a un elefante; hace su trabajo porque le gusta y nadie la hostiga ni presiona. Ella es así (por dentro y por fuera), lo ha elegido y es feliz... e inteligente, tomen nota. Ah! y sonríe con la mirada fija en un punto cuando le dices que con la profesión que ha elegido (económicas) podría cambiar el mundo... quién sabe. Como diría Virginia: “Estas mujeres también son reales y están en este mundo”.


LAS AGENCIAS DE MODELOS…

Y aquí me pongo muy seria porque ahora sí sé de lo que estoy hablando, sé lo que vive y ha vivido una de las almas integrantes de una de ellas, sí, Virginia. Señores y señoras again, una luchadora nata donde las haya, una mujer que lo ha apostado todo al sueño de vivir y disfrutar de su arte, de su trabajo (háganme caso y denle al link que hay sobre su nombre, sobran palabras) y seguirlo realizando entre ese equipo al que tiene tanto cariño y del que sólo habla flores. Sólo habla de lo feliz que se siente a pesar de esas 12 horas seguidas de trabajo, entre aviones y sin descanso, a pesar de llevar todo el día en pié buscando localizaciones  y estilismos  para hacer la sesión, con apenas un café y una migajilla de algo caída en el estómago. Vibraba como una niña llena de entusiasmo recorriendo el mundo a través de su trabajo. Quiere traer a su niño a Madrid para que pueda ver a La Cibeles encendida, y se le encienda la piel como a ella mientras escucha el sonido de un violín callejero en Callao. Nadie le ha regalado nada y ha llegado a donde está por su valentía y la calidad del trabajo,  por la pasión que le tiene y pone a lo que hace, con la determinación de seguir luchando. Toda la suerte del mundo, porque simplemente la mereces.

Jéssica, no la conozco en profundidad, no tuvimos la oportunidad de hablar largo y tendido, pero sí diré que señores y señoras se quiten de la cabeza aquella imagen que ofrecía la película "Prêt-à-porter" sobre el mundo de las modelos y las agencias. ¿Y por qué digo esto? Pues porque lo que yo vi fue a otra mujer luchadora que sólo estaba pendiente de hacer bien su trabajo, de hacer posible y realizable el sueño de todos, como decía antes, manteniendo el equilibrio, tejiendo redes y haciendo que todo fuera posible, hasta lo más inverosímil. Ilusión, determinación, disponibilidad, amabilidad, talento... y mucho. Curranta señores, curranta y luchadora. Llovió en Madrid este día, se caló hasta los huesos porque no pudo ponerse las botas, pero no importó, "¿Qué necesitan? ¿A dónde vamos? ¡¡Adelante!!" Y sí, también habla mínimo 3 idiomas.


DISEÑADORES…

Betsabé, y sí, otro "zasssssssssssssssss en toda la boca" a prejuicios y mitos preconcebidos. Podría destacar de ella que recientemente ha sido la merecida ganadora del Certamen de Jóvenes Diseñadores que organiza el Cabildo de Tenerife, pero no lo haré, "googleen" su nombre y tendrán toda la información que quieran sobre ella y sus diseños (increíbles, hermosos, al límite, la libre expresión del cuerpo). Lo que sí diré señores y señoras es que es puro amor. Esta chica no pasa el 1,60 m de altura (lo sé porque yo mido eso y juraría que no es más alta que yo, al contrario) Pues bien, con esa altura rodeaba con su cuerpo a Charlotte (que podía pasar del 1,90 m con aquellos tacones imposibles) mientras recorrimos las calles de Madrid, de localización en localización, para que no pasara frío. Que estuvo pendiente de ella toda la noche, que no paró de darle calor, de corazón y físico. ¿Les dice todo esto algo de una persona? A mi sí. Y Vladimir,  pura vida, el chico de la sonrisa radiante, contagiador de entusiasmos, despierto y vital, forman un estupendo equipo de corazones. Chicos ya lo están, pero llegarán aun más lejos, sigan con esa fuerza.

No puedo hablar de Leyre Valiente porque no la conocí, pero sí de Alicia.  De nuevo destacar la profesionalidad, el trabajo bien hecho. Cuidaba aquellos hermosos diseños como si fuesen hijos propios, atenta al mínimo detalle y facilitando que nada perturbara la sesión fotográfica, el resultado de aquel trabajo. Todo esto mezclado con la simpatía que regalaba entre cambio y cambio. Y lo mismo, sacó la armadura por Charlotte cuando algún curioso subía el tono desagradable, que los hubo, y muchos.


FOTOGRAFOS DE MODA…

Los fotógrafos, ay los fotógrafos de moda. Cuánto mito no habrá sobre ellos, en fin, busquen en sus rincones, que alguno hay o habrá habido. ¿Cómo hilvano yo lo que quiero decir de ellos? Relataré también lo que vi: Dos chicos también jóvenes  con esa apariencia desenfadada que cuando abren la maleta repleta de cámaras y objetivos se ponen bien serios, se multiplican y su presencia se vuelve aun más grande. Saben lo que quieren y van directos en su búsqueda tras el visor. El domingo (el día que yo pude verles) hacía las fotos Carlos, Diogo las haría al día siguiente, el lunes; por el escenario elegido y por cómo lo tenían planteado me dio mucha pena no poder verlos también en acción. Detrás de ellos (cada cual en su forma y a su estilo, bien distinto, en sus perfiles de facebook podrán verlo, junto con sus fascinantes trabajos) hay  chispa, hay talento, hay profesionalidad, hay seriedad y amor por lo que hacen. Me perdonan por opinar (al igual que todos), tampoco tuvimos la oportunidad de hablar largo y tendido, pero desde fuera diría que Diogo tiene chispa y Carlos tiene misterio, un cálido misterio. Diogo es inquieto, en continuo movimiento, se le atisba un puntillo travieso; Carlos lo abarca todo con la mirada, sin mover un centímetro de su cuerpo o con un simple gesto transmite y lo cala todo. Ambos tienen el ángel de un niño en la mirada, distintos, de niños distintos. Ese ángel buscador que hace falta para querer estar detrás de una cámara atrapando instantes, esencias, mundos paralelos. De ellos se te queda algo dentro, no sé bien definirlo, quizá sea ese tipo de cosas para las que no existen palabras, sino sensaciones. Un detalle, durante la sesión pidieron que abriésemos los paraguas e hiciéramos un muro para que los curiosos (a veces muy desagradables e irrespetuosos) no pudieran alcanzar a ver la escena que andaban fotografiando, querían preservar la intimidad de Charlotte y su cuerpo semi al descubierto. Grandes.

A  Israel y Miguel, también darles las gracias, un placer compartir el recorrido juntos chicos. Mucha suerte en sus caminos, en Madrid, Nueva York o a donde quiera que les lleven sus pasos.

Y retomo LOS LATIDOS. Ese ha sido el pegamento que los ha unido: Virginia respondió a un “me gusta” de Jéssica a una de sus fotos y le envió su currrículum, a su vez Jéssica dijo sí a una llamada de Carlos porque intuyó algo, y a partir de ahí se hizo la magia y todo lo dicho.

¿Hacemos o no hacemos casos a los latidos?

Por mi parte sólo sé que ahora, después de compartir ese tiempo y vivencias, soy algo más grande. De corazón gracias a todos. Para mí ya no será lo mismo volver a ver reportajes fotográficos de moda, estaré atenta para ver vuestros nombres entre ellos. Suerte chicos, hacia el infinito y más allá, como diría un viejo conocido.

PD: Seguimos con los latidos ¿Ven la segunda de las fotos del principio que muestran el trabajo de Virginia? Bien, la elegí por puro latido entre las muuuuuuuuuuuuuuchas que tiene colgadas en su perfil de facebook, le pedí el nombre del fotógrafo para poder ponerlo en el pie de foto ¿Saben de quién es? De Carlos Teixeira, la hizo durante el primer trabajo que hicieron juntos después de aquella llamada y de aquel currículum, “fue la primera vez que él vino, sin conocernos de nada”… 

¿Existen o no existen los latidos?

7 comentarios:

  1. Gracias Elisabeth para todas sus palabras, tan incrible cómo en pocas horas te describirías a todo ya todos también.
    ¡Felicidades
    Un Beso

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  2. Hola Carlos!! Me alegra mucho que te guste, es un reflejo de lo que me regalaron ustedes, que fue mucho. Un abrazo grannnnnnde

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  3. Gracias mil elisabeth,por tu respeto y y palabras,creeme que has contado una historia se amor,de amor puro y duro,por aquello que se hace , por elmarte, por los sueños de cada uno que el destino a querido juntar en un hotel de Madrid.Gracias mil por esto!!! Ya eres una de nosotros.

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  4. Y feliz que soy por eso, mil gracias por iluminar el camino con esos amores, un abrazo gigannnnnnnte!!!

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  5. Y feliz que soy por eso, mil gracias por iluminar el camino con esos amores, un abrazo gigannnnnnnte!!!

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  6. Cada vez que lo leo me emociono :D
    Gracias!!!!

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  7. Ay Virginia, gracias a ti de corazón, estas energías, estas sinergias positivas funcionando en conjunto son las que para mi mueven el mundo, cuando las cosas se hacen con amor no cuestan trabajo, el trabajo se convierte en una pasión. Que la vida y nuestros pasos nos alejen de todo lo contrario... a ser posible. Un abrazo guapetona!!!!!

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